Cueva Ana Kakenga – La cueva de las dos ventanas

Cueva Ana Kakenga – La cueva de las dos ventanas

Después de Ana Kai Tangata, Ana Kakenga es la cueva más visitada de toda la isla. Pero, ¿qué la hace tan atractiva? ¿Qué debo tener en cuenta antes de realizar esta visita? ¿Qué veré ahí? Todo lo que debes saber sobre este impresionante regalo de la naturaleza a continuación.

Sobre la cueva Ana Kakenga

Ana Kakenga, también conocida como la cueva de las dos ventanas, es una cueva de unos 50 metros de largo y una caminata que no te puedes perder. Quizás lo más especial de esta increíble cueva, es la vista que podrás apreciar desde sus dos aberturas. Una vez que entres y camines unos metros, verás que el camino se divide en dos pasillos y ambos terminan en una ventana que está a más de 30 metros de altura con un paisaje increíble hacia mar.

Vista al mar desde la cueva Ana Kakenga

El camino izquierdo es serpenteante y tiene poca altura, así que te verás obligado a agacharte para llegar hasta el final. Cuando llegues al destino, te encontrarás con un orificio muy grande que forma un acantilado y que tiene una increíble vista hacia las azules aguas del océano pacífico.

El camino derecho es similar: también algo bajo, un camino con algunas curvas y un final sorprendente en el que una abertura circular te conectará con el mar y que de seguro estarás minutos apreciando.

Ana Kakenga vista izquierda

Junto con la increíble vista, tendrás la posibilidad de ver a las olas golpeando fuertemente la zona, justo debajo del mirador en el que te encuentras. Será de verdad un momento único e irrepetible.

Consejos para visitar la cueva

Nuestro único consejo tiene relación con la entrada. El acceso a esta cueva es un pequeño agujero de no más de medio metro de ancho y que se encuentra tocando el piso. Para poder entrar deberás sí o sí pasar agachado.

Entrada a la cueva Ana Kakenga

Te recomendamos que si quieres realizar esta visita, vayas acompañado de algún guía o nativo de la zona. ¿Por qué? Porque la pequeña entrada que les mencionamos en el punto anterior es tan chica que muchos no la ven o la confunden con una madriguera.

Vista derecha de la cueva Ana Kakenga

Por último, camina lento y a paso seguro. No te sientas agobiado por el encierro de los primeros metros (en la entrada) y recuerda llevar una linterna para iluminar la zona. Sobre la linterna, sólo será necesario en el primer tramo ya que después todo estará iluminado.

¿Dónde está la cueva Ana Kakenga?

Ana Kakenga se encuentra a unos 7 kilómetros de la ciudad Hanga Roa y para llegar tu mejor opción es caminar o pedalear (bicicleta) por el borde costero de la isla y seguir las indicaciones que vayas viendo en el camino.

Como te dijimos anteriormente es fácil perderse y lo mejor es que vayas acompañado de un guía o tomes un tour que te lleve a conocer el lugar.

Historia de la cueva Ana Kakenga

Como todas las cuevas de la isla, esta también tiene un origen volcánico. La lava seca creó las rocas volcánicas y luego el paso de la lava por estas mismas rocas formó las aberturas que hoy conocemos como las ventanas hacia el mar.

Letrero cueva Ana Kakenga

Los nativos utilizaban esta cueva como refugio durante las luchas internas vividas entre las tribus. En la entrada aún se pueden ver cerámicas rupestres que se usaron para achicar la entrada e imposibilitar así el acceso de los enemigos.

El nombre de la cueva

Aún no se ha podido descifrar al 100%, pero se dice que el nombre Ana Kakenga está relacionado a una joven pareja a quienes, por las guerras entre tribus, se les había prohibido formar una relación.

Cueva Ana Kakenga por dentro

Estos jóvenes, buscando un escondite para poder amarse, encontraron la cueva y permanecieron juntos ahí hasta que la muerte se los llevó a ambos. Sus familias encontraron meses después los cuerpos y tras la tristeza decidieron reconciliarse y dejar de lado sus diferencias.


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